lunes, junio 20, 2005

Tormenta de arena

Tormentas de arena resecan mis ojos. No me hacen falta para ver el arte, para entender que el arte es todo aquello que hace que el mundo no sea el mundo, o en palabras de Wittgenstein: "no es lo místico cómo sea el mundo, sino que sea". Hay algo más allá de las palabras, más allá de un cuadro, de una escultura, de una fotografía... y es el transfondo humano de una existencia a la que se le busca sentido. Kandinsky (pintor abstracto) lo ha expresado en este fragmento como casi nadie pudo, con todas las limitaciones que el lenguaje conlleva.

"En una hora indeterminada, de una fuente hoy para nosotros conocida, ineluctiblemente viene al mundo la obra de arte. Frío cálculo, manchas que estallan en desorden, construcción matemáticamente exacta (clara o recóndita), dibujo silencioso o hablador, elaboración escrupulosa, fanfarrias de colores o pianissimo de superficies amplias, tranquilas, destrozadas. ¿No es ésta la Forma? ¿No es éste el Medio? Almas doloridas, inquietas y atormentadas, con una brecha provocada por el choque de lo espiritual con lo material. Lo que se encontró. Lo que vive de la naturaleza viva y la naturaleza muerta. La consolidación de los fenómenos del mundo exterior-interior. Presagio de gozo. Llamar. Hablar de lo recóndito a través de lo recóndito. ¿No es ésto el contenido? ¿No es ésto el consciente e inconsciente fin del incoercible pulso creativo? ¡Ay de aquel que tiene el poder de poner en la boca del arte las palabras necesarias y no lo hace! ¡Ay de aquel que aleje de la boca del arte su oído espiritual! El hombre le habla al hombre de lo sobrehumano, el lenguaje del arte." KANDINSKY.